
Es una meditación que es utilizada por algunos grupos de budistas tibetanos. Resume el concepto de la impermanencia en este plano material, el desapego y la Clara Luz de la Iluminación.
Cómo practicarla:
- Buscamos un lugar cómodo y aireado.
- Nos ubicamos en nuestra posición preferida de meditación.
- Trabajamos con la Respiración Purificadora (Ver entradas anteriores).
- Imaginamos un loto enorme y brillante.
- Nos visualizamos sentados en posición meditativa dentro del loto.
- Imaginamos que aparecen llamas que nos envuelven.
- El fuego va quemando y transformando en cenizas nuestro cuerpo físico.
- Nuestra consciencia sigue intacta, viva dentro de las llamas luminosas.
- Dentro de las llamas y por sobre las cenizas de nuestro viejo cuerpo, se va formando un nuevo cuerpo luminoso, pleno de energía.
- Vivenciamos que estamos dentro de las llamas, con un cuerpo luminoso y vibrante de energía.
Como de costumbre, le dedicamos como mínimo unos quince minutos, y al menos la practicamos una vez al día.